Talentos Ocultos: Las mujeres STEM en la NASA

Talentos ocultos es una película del director Theodore Melfi, que en los pasados premios de la Academia (2017), no tuvo la resonancia esperada, la historia nos muestra cómo se ha minimizado la importancia de la mujer en trabajos que todavía se creen destinados solamente para hombres.

En la época de los años 60’s, Katherine G. Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson cuyos nombres estaban en el anonimato para muchos de nosotros, son las mujeres responsables de poner en el espacio a John Gleen y de mantener a Estados Unidos en la carrera espacial con Rusia.

Gracias a sus increíbles habilidades y conocimientos en matemáticas y astrofísica, éstas 3 mujeres lograron competir con una computadora IBM única en ese momento de la historia y que ocupaba una habitación completa en las instalaciones de la NASA.

Así mismo, introducirse en espacios en los que una mujer nunca se hubiera imaginado estar: la NASA, rodeada de hombres blancos y en plena segregación racial y de genero de los años 60’s.

Pero fueron sus conocimientos y su arrojo lo que las hicieron salir de la oscuridad en la que trabajaban, además de la presión del momento por ser mujeres y de raza negra la sociedad les implantaba todos los tropiezos posibles para poder acercarse a sus sueños.

Finalmente esta historia es una muestra más de todo lo que podemos conseguir si perseveramos y sólo por el hecho de ser mujeres no asumimos el papel de víctima a pesar de las circunstancias.

Mary Winston Jackson (Primera mujer ingeniera de la NASA)

Mary Winston Jackson (Primera mujer ingeniera de la NASA)

Mary Jackson tenía una mente privilegiada pero su condición de mujer y el color de su piel eran vergonzosos inconvenientes para ella. Lejos de rendirse, Mary Jackson estudió, trabajó duro y se enfrentó a las normas establecidas que le impedían avanzar en su carrera. Esfuerzos que dieron sus frutos cuando se convirtió en la primera mujer afroamericana en trabajar como ingeniera aeroespacial en la NASA.

Mary nació el 9 de abril de 1921 en Hampton, Virginia. Desde bien pequeña destacó como buena estudiante. Tras graduarse con honores en la escuela George P. Phenix, continuó sus estudios en el Hampton Institute donde se graduó en matemáticas y física. Tras finalizar sus estudios, Mary trabajó durante un tiempo como profesora en una escuela para niños negros en Maryland. En aquellos años, Mary también se ganó la vida como contable y secretaria, se casó y tuvo dos hijos.


Dorothy Vaughan (La primera supervisora)

Dorothy Vaughan (La primera supervisora)

Dorothy Johnson nació en Kansas, Missouri, el 20 de septiembre de 1910 pero con siete años sus padres, Leonard y Annie Johnson se trasladaron a vivir a Morgantown, en West Virginia. Allí Dorothy estudió en el Instituto Beechurst donde ya demostró que iba a ser una alumna destacada. Tras el instituto, estudió matemáticas en la Universidad Wilberforce de Ohio. Poco después de conseguir su título universitario, Dorothy empezó a trabajar como maestra.

En 1949 Dorothy Vaughan se convertía en la primera mujer afroamericana en supervisar al grupo de matemáticas de color aunque no fue hasta años después que fue reconocida oficialmente en su puesto. La carrera de Dorothy en la NACA y su heredera, la NASA, duró veintiocho años. En aquellos años trabajó en el proyecto SCOUT y se especializó en el lenguaje de programación FORTRAN además de formar parte del Analysis and Computation Division (ACD). En aquellos años, Dorothy fue testigo y parte de la frenética carrera espacial y pudo comprobar con satisfacción cómo las leyes que segregaban a las mujeres de color desaparecían.


Katherine G. Johnson (La calculadora humana)

Katherine G. Johnson (La calculadora humana)

Katherine Johnson nació el 26 de agosto de 1918 en White Sulphur Springs, Virginia Occidental, y ya desde muy pequeña demostró su talento para las matemáticas.

Como experta en matemáticas y geometría, su trabajo consistía en realizar todas las operaciones y comprobaciones de cálculo que requerían los ingenieros aeronáuticos. Ese era un trabajo silencioso que las mujeres hacían sin preguntar nada.

Con el tiempo fue destacando no sólo por sus conocimientos sino también por sus capacidades de liderazgo. A pesar de las barreras iniciales que pudo sufrir al inicio de su carrera debido a su doble condición de mujer y afroamericana, poco a poco se fue ganando el reconocimiento de sus colegas. Su asombrosa carrera como matemática, científica espacial e informática teórica la convirtieron en todo un referente en la NACA/NASA.

Aunque en 1962 la NASA empezó a utilizar computadoras electrónicas para realizar los cálculos, ella fue la encargada de verificar las cuentas de la computadora que llevarían a John Glenn en su vuelo orbital alrededor de la Tierra en la nave Friendship 7.

Actualmente Katherine se dedica a hablar con niños y jóvenes, especialmente mujeres, sobre la perseverancia y la importancia de luchar por los sueños por encima de cualquier discriminación racial y de género, tal y como ella hizo. También les anima a que estudien ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) ya que, según sus palabras:

“Siempre tendremos la STEM con nosotros. Algunas cosas desaparecerán de nuestra vista, pero siempre habrá ciencia, ingeniería y tecnología. Y siempre, siempre, habrá matemáticas.”